Tu clínica invierte en publicidad para traer pacientes nuevos. Pero, ¿cuánto invertís en no perder los que ya tenés?
Hay dos fugas de dinero que la mayoría de las clínicas ignora. Y entre las dos, pueden representar hasta el 30% de la facturación.
Fuga 1: El no-show
Pacientes que sacan turno y no van. Sin recordatorio automático, la tasa de ausentismo puede superar el 30%.
Cada turno vacío es:
- Tiempo del profesional desperdiciado
- Un lugar que otro paciente podría haber ocupado
- Dinero que se pierde sin que nadie se entere
Con recordatorios automáticos por WhatsApp, la tasa baja a 5-10%. La diferencia es enorme.
Fuga 2: Presupuestos que nadie sigue
El profesional entrega un presupuesto de implantes, ortodoncia o cirugía. El paciente dice "lo pienso". Y ahí termina todo.
Nadie llama. Nadie manda un WhatsApp. El paciente se olvida, pierde el impulso, o se va a otro consultorio.
Del 40-60% de presupuestos que no convierten, la mitad se recuperaría con un seguimiento simple:
- A las 48hs: "¿Tenés alguna duda sobre el tratamiento?"
- A los 7 días: "Podemos buscar horarios que te queden cómodos"
- Al mes: "Seguimos a disposición si querés retomar"
No es venta agresiva. Es seguimiento profesional. Y la diferencia es 20-30% de facturación recuperada.